Un arco iris es un fenómeno óptico atmosférico tan bello como poco frecuente, y mucho más raro todavía resulta observar un arco iris doble. Hemos recopilado una colección de fotografías -que pueden utilizarse como fondos de pantalla- captadas en diversas partes del mundo, que retratan el curioso y encantador efecto del arco iris doble.
Sabemos que un arco iris se forma debido a la acción de la luz solar sobre las gotas de lluvia, que es descompuesta en los colores del espectro luminoso. Para que esto suceda, el Sol debe brillar a pesar de la lluvia y no debe estar demasiado alto en el cielo; de hecho, cuanto más cerca del horizonte se encuentre el Sol, mayor será el tamaño del arco iris.
Un arco iris no está compuesto solamente por los anillos de colores que podemos observar a simple vista. El cielo que vemos en su interior también forma parte del disco del arco iris, y podemos notar que luce mucho más brillante que el exterior debido a que las gotas de agua lo iluminan con mayor intensidad.
En determinadas ocasiones, la luz puede reflejarse más de una vez en las gotas de lluvia, formando un arco iris secundario, que aparece rodeando al arco iris original. Este arco iris tiene una intensidad más débil y se caracteriza porque sus franjas de color se encuentran en orden inverso y están más separadas con respecto a las del arco iris primario.
Estas hermosas imágenes pueden ser utilizadas como fondos de escritorio. Para ello, se debe hacer click sobre el enlace correspondiente a la resolución deseada, y una vez abierta la imagen, pulsar el botón derecho del mouse sobre ella y seleccionar la opción ‘Establecer como fondo’ en el menú del navegador.
Cerca de la ciudad peruana de Ica y al borde de un tórrido desierto, se encuentra el oasis de Huacachina, el único oasis que existe en Sudamérica. Las aguas verdosas de su laguna y los frondosos árboles contrastan con la aridez de las dunas de arena que lo rodean por todas partes. Las fascinantes imágenes que vemos a continuación revelan la exótica belleza del lugar, que es un importante atractivo turístico en Perú.
Cuenta la leyenda que el oasis se formó con las lágrimas de una hermosa joven de cabello negro y profundos ojos verdes, desconsolada por la muerte de su amado, un valiente guerrero inca; los lugareños aseguran que en las noches de luna nueva aún se pueden escuchar los lamentos de la muchacha. De allí proviene el nombre de la laguna: en quechua, “huaccac china” significa “llanto de mujer”.
Lo cierto es que ya desde principios del siglo XX, el oasis de Huacachina, favorecido por su clima agradable, su ubicación y su natural belleza, se convirtió en lugar de visita obligado de turistas y viajeros. Se construyeron numerosas casas y hoteles, además de toda la infraestructura necesaria para hacer de Huacachina un exclusivo balneario, haciendo correr el rumor de las supuestas propiedades curativas de sus aguas.
El apogeo turístico del oasis de Huacachina tuvo lugar hacia la década de 1950. En ese entonces, el balneario era visitado por renombrados personajes nacionales e internacionales, artistas y gente de la alta sociedad, atraídos por la posibilidad de disfrutar de un paisaje extravagante sin correr riesgo alguno para llegar hasta allí; de hecho, el oasis se encuentra a escasa distancia de la ciudad de Ica.
En los últimos años, el descuido y la falta de mantenimiento municipal le han quitado algo de su esplendor al oasis de Huacachina. Además, el avance del desierto no ha cesado y el nivel del agua verdosa de su laguna ha descendido a niveles preocupantes; de hecho, se ha denunciado que el agua de la laguna debe ser llenada artificialmente para impedir que se seque.
Sin embargo, las nuevas tendencias del turismo de aventura sirvieron para hacer resurgir el interés por el oasis de Huacachina y tratar de recuperarlo de su decadencia. En la actualidad, el lugar es visitado por turistas de todo el mundo, que llegan hasta el oasis con sus vehículos areneros para practicar sandboarding, surfeando en las enormes dunas con sus tablas especiales para la arena.
Las tres fotografías del oasis de Huacachina que les mostramos a continuación, han sido preparadas para poder utilizarse como fondos de escritorio. Para ello, se debe hacer click sobre el enlace correspondiente a la resolución deseada, y una vez abierta la imagen, pulsar el botón derecho del mouse sobre ella y seleccionar la opción ‘Establecer como fondo’ en el menú del navegador.
Cada primavera, la aparición en Australia de la Morning Glory, una nube tubular que parece una muralla de más de mil kilómetros de largo, convoca a un gran número de científicos y de aeronavegantes, atraídos por la posibilidad de presenciar de cerca un espectáculo único en el mundo y tratar de resolver el misterio de su origen.
La Morning Glory es una nube de forma tubular que se forma durante la primavera en la zona del golfo de Carpentaria, en el norte de Australia. Normalmente alcanza entre 1 a 2 kilómetros de altura, una extensión de mil kilómetros y una velocidad de desplazamiento de unos 60 kilómetros por hora. En la parte frontal de la nube, un fuerte movimiento vertical de aire crea un efecto rodante, en tanto que en el sector posterior el aire se vuelve turbulento.
La Morning Glory suele estar acompañada de intensas ráfagas de viento, grandes bolsones de aire de desplazamiento vertical y un notable aumento de presión en la superficie. Todas estas características la vuelven muy atrayente para los amantes de los deportes aéreos, que se apresuran a trepar al cielo para disfrutar de esta increíble nube, especialmente con alas delta, como vemos en estos espectaculares videos.
Esta nube también provoca una elevada inestabilidad atmosférica que culmina en fuertes tormentas y chaparrones en todo el golfo de Carpentaria. Los niveles de energía contenidos en la nube son enormes y equivalen a la potencia de varias bombas nucleares.
A pesar de haber sido estudiada extensamente, la formación de la nube Morning Glory todavía no se comprende del todo. Más allá de la complejidad detrás de la naturaleza de este fenómeno meteorológico, los científicos creen que una de las principales causas de su origen se debe a las brisas marinas que se producen por la particular forma de la península y el golfo de Carpentaria.
A gran escala, la nubes Morning Glory se relacionan con los sistemas frontales que atraviesan el centro de Australia, y los centros de alta presión ubicados al norte del país. Un elevado porcentaje de humedad suele ser el preaviso de la formación de una nube Morning Glory; esa humedad proporciona las cantidades de vapor necesarias para la formación de la nube, junto con la aparición de intensos vientos soplando desde el océano.
Si bien la Morning Glory es la más conocida y la más grande de las nubes tubulares, en contadas ocasiones también se han avistado en otros lugares del planeta, por ejemplo en el mar de Cortés, en México, y en la Isla Sable, en Canadá.
Las dos imágenes de la nube Morning Glory que vemos más arriba, pueden ser utilizadas como fondos de escritorio. Para ello, se debe hacer click sobre el enlace correspondiente a la resolución deseada, y una vez abierta la imagen, pulsar el botón derecho del mouse sobre ella y seleccionar la opción ‘Establecer como fondo’ en el menú del navegador.
A veces, bajo las condiciones apropiadas, las turbinas de los aviones producen curiosos efectos sobre las nubes que atraviesan debido a la fuerte turbulencia, tal como podemos observar en esta asombrosa galería de imágenes, tomadas por el fotógrafo Steve Morris y que forman parte del altamente recomendable sitio web sobre aviones Airliners.net.
Resulta llamativo ver cómo se enroscan las nubes como consecuencia del aire expulsado por los motores. Se destacan además las estelas de vapor que se producen en los extremos de las alas, también producto de la turbulencia que rodea a las superficies de los aviones.
Es muy importante destacar que las fotos no han sido trucadas ni retocadas digitalmente; el efecto de la turbulencia que vemos en las imágenes es completamente natural, por increíble que parezca.
Estas espectaculares imágenes aeronáuticas pueden ser utilizadas como fondos de pantalla. Para ello, se debe hacer click sobre el enlace correspondiente a la resolución deseada, y una vez abierta la imagen, pulsar el botón derecho del mouse sobre ella y seleccionar la opción ‘Establecer como fondo’ en el menú del navegador.
Sin lugar a dudas, esta es la imagen más hermosa tomada por los astronautas de la Estación Espacial Internacional. Este bellísimo atardecer sobre el Océano Pacífico, fotografiado desde el excepcional punto de vista que la Humanidad posee en órbita, nos muestra un panorama de la Tierra único e inigualable, totalmente diferente a cualquier otro planeta conocido.
Pese a la calma y serenidad que transmite la imagen, sobre la superficie del planeta las cosas son algo diferentes. Las nubes cumulonimbus, con su característica forma de yunque, nos indican que sobre el Océano Pacífico se está desatando una fuerte tormenta, lo que nos recuerda y advierte que todavía no somos capaces de comprender ni mucho menos de gobernar a las fuerzas de la Naturaleza.
Hemos decidido publicar esta fantástica imagen para conmemorar el Día de la Tierra, que se celebra con el apoyo de las Naciones Unidas. Estamos convencidos de que todos quienes sean capaces de maravillarse y sentir una profunda emoción ante la vista de las extraordinarias bellezas de nuestro planeta, serán también los principales encargados de defenderlo, cuidarlo y salvarlo del voraz y egoísta deterioro al que ha sido sometido al menos durante los últimos cien años.
Esta hermosísima vista de nuestro querido planeta Tierra puede utilizarse como fondo de escritorio. Para ello, se debe hacer click sobre el enlace correspondiente a la resolución deseada, y una vez abierta la imagen, pulsar el botón derecho del mouse sobre ella y seleccionar la opción ‘Establecer como fondo’ en el menú del navegador.
Las imágenes satelitales que vemos a continuación (y que hemos preparado para ser utilizadas como fondos de pantalla) muestran el notable contraste entre el paisaje que rodea al volcán Chaitén, al sur de Chile, antes y después de las erupciones de los primeros días de mayo de este año.
La primera imagen fue tomada por el satélite Landsat de la NASA, en un excepcional día despejado del mes de febrero de 2000. En ese entonces, nadie imaginaba que el volcán Chaitén podría volver algún día a entrar en erupción, luego de más de nueve mil años sin la más mínima actividad. El cráter, con la forma de un círculo casi perfecto, aparece sellado con material rocoso y con un aspecto completamente inofensivo. Un poco más al suroeste, al borde del golfo Corcovado, sobre las aguas del Océano Pacífico, se alcanza a distinguir la pequeña ciudad de Chaitén, emplazada sobre las laderas del volcán.
El panorama de la siguiente imagen satelital es completamente distinto. La fotografía corresponde al 10 de mayo de 2008 y fue captada por el satélite Terra de la NASA. La región en donde se encuentra el volcán Chaitén (en el sector inferior izquierdo de la foto) está completamente cubierta por el humo provocado por las cenizas volcánicas, luego de las inesperadas erupciones. De hecho, era tan improbable que el Chaitén hubiese entrado en actividad, que inicialmente se pensó que se trataba del volcán Michimahuida el causante de la erupción. La imagen, tomada desde mayor altura que la anterior, permite observar la trayectoria de la columna de cenizas a lo ancho de la Patagonia argentina.
Por el momento, la situación en la zona de Chaitén permanece estacionaria; el volcán no ha dado nuevas señales de actividad, pero se detectan leves temblores y el estado de alerta se mantiene. Es casi seguro que la pequeña ciudad de Chaitén deba ser abandonda definitivamente, y sus habitantes reubicados a una distancia considerable del lugar, pese a la resistencia de muchos de los lugareños a abandonar sus hogares.
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En ciertas ocasiones, las clásicas nubes de tormenta suelen estar acompañadas de unas curiosas formaciones nubosas con forma de racimos de uva. Son las nubes mammatus (mammatocumulus) o nubes mastodónticas.
Si bien a veces se forman en otros tipos de nubes, las mammatus se asocian con mayor frecuencia a las nubes de tipo cumulonimbus, marcando la presencia de fuertes tormentas. Debido a la intensidad de las fuerzas que rodean a las nubes mammatus, los aviadores mantienen una respetuosa distancia cuando las encuentran en el cielo.
Las mammatus se asemejan a glóbulos opacos o semitransparentes agrupados en racimos, o a veces en líneas de centenares de kilómetros de extensión. Cada glóbulo individual posee un diámetro de entre 1 a 3 kilómetros y su duración promedio es de unos 10 minutos, mientras que un racimo de mammatus suele estar presente en los cielos en un período que oscila entre 15 minutos y algunas pocas horas. Se componen en su mayor parte de hielo, a veces mezclado con agua líquida.
Los mecanismos de formación de las nubes mammatus no están del todo claros y son objeto de investigación por parte de expertos en meteorología. Se sabe que la atmósfera acompaña con humedad e inestabilidad media y alta, y por debajo una capa baja muy seca. Una corriente ascendente debe ocurrir, moldeando las formas de mammatus.
Muchas veces se relaciona a las nubes mammatus con la presencia de tormentas eléctricas e incluso de tornados. En realidad, las mammatus en realidad no anuncian la inminencia de tornados, como creen algunos, sino que se forman más tarde, como un subproducto de este fenómeno meteorológico.
Hemos preparado a estas imágenes de nubes mammatus para ser utilizadas como fondos de escritorio. Para ello, se debe hacer click sobre el enlace correspondiente a la resolución deseada, y una vez abierta la imagen, pulsar el botón derecho del mouse sobre ella y seleccionar la opción ‘Establecer como fondo’ en el menú del navegador.