"El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir." EINSTEIN


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jueves, 10 de mayo de 2012

La desaparición de la civilización de Nazca se debió a una sobreexplotación de los recursos ecológicos de la región por parte de sus habitantes


Conocemos la civilización Nazca por su famosas figuras que se pueden ver desde el aire, pero ¿cuándo desaparecieron y por qué aquellos que las construyeron? Esta civilización desapareció hace 1500 años o, en otras palabras, 1000 años antes del descubrimiento de América por parte de los Europeos. Ahora un nuevo estudio nos dice además por qué desaparecieron y resulta ser un viejo conocido: colapso ecológico.

De este modo Nazca se suma a la muchas civilizaciones del pasado que desaparecieron o sufrieron mucho por sobreexplotar sus recursos ecológicos: mayas, isleños de Pascua, anasazis, vikingos groenlandeses…
Recordemos que las famosas líneas de Nazca no tienen origen extraterrestre (se pueden hacer fácilmente moviendo piedras) como alguno ha llegado a decir, sino que eran caminos sagrados que los habitantes de la región utilizaban para sus rituales religiosos.
Esta civilización ocupaba los valles de la costa sur de Perú, pero desaparecieron a consecuencia de un colapso catastrófico alrededor del año 500 de nuestra era. Aunque quedan algunos aspectos de esta civilización sin aclarar, los expertos están de acuerdo en que prosperó en la primera mitad del primer milenio antes de Cristo hasta que colapsó en una guerra sangrienta por los recursos y eventualmente desapareció.
Entre las teorías científicas que han tratado de explicar lo que sucedió había una que culpaba del desastre al fenómeno de El Niño (un efecto climalotógico natural provocado por el calentamiento del agua del Pacífico), aunque en este caso debía de haber sido mucho más intenso de lo que normalmente es.
Ahora, David Beresford-Jones, de la Universidad de Cambridge, y sus colaboradores sugieren en un estudio publicado en Latin American Antiquity que los indios de esa región del mundo fueron víctimas de su propia ignorancia al sobreexplotar los recursos naturales de un frágil ecosistema. Estos investigadores recolectaron restos vegetales en el valle de Ica, encontrando pruebas de este comportamiento a lo largo de generaciones.
Las pruebas dicen que los habitantes de la época de esa región talaban los bosques para así tener más tierras de cultivo. Los granos de polen encontrados indican que los bosques de huarango cubrían en el pasado una región que ahora es un desierto, pero que estos árboles fueron gradualmente sustituidos por cultivos como maíz o algodón a lo largo del tiempo.
Pero el huarango (Prosopis pallida) es mucho más que un simple árbol, es una parte crucial del frágil ecosistema del desierto, pues aumenta la fertilidad del suelo y lo humedece. Estos árboles ayudaron en época a mantener el vulnerable sistema de canales de irrigación de la civilización de Nazca.
Eventualmente llegó un día en que se terminaron por talar demasiados árboles y se alcanzó el punto de no retorno en el que el árido ecosistema estaba ya irreversiblemente dañado.
Los autores del estudio no niegan que un fenómeno intenso de El Niño contribuyera al desastre, de hecho hay pruebas a favor de esto último. Sin embargo, el impacto de las inundaciones provocadas por este fenómeno hubieran sido mucho menos devastador si hubiera habido árboles que protegieran el frágil ecosistema de la zona. Recordemos que una de las causas más importantes de la erosión es precisamente la deforestación. Una vez la erosión se lleva el suelo de un sitio es muy complicado que vuelvan a crecer de nuevo las plantas en el mismo lugar.
El bosque de huarango es muy especial porque tiene la asombrosa capacidad de fijar nitrógeno atmosférico y es una importante fuente de comida, forraje, madera y combustible para locales. Es una especie clave en el desierto de la zona, porque, además de aumentar la fertilidad y humedad del suelo, crea un microclima bajo su sobra que atempera las condiciones extremas del desierto. Además, tiene un sistema radicular muy profundo capaz de retener el suelo cuando se producen inundaciones.
Cuando esta civilización aclaró los bosques por encima de su umbral ecológico expuso el suelo de la región a las extraordinarias condiciones desérticas de la zona, a fuertes vientos y a las inundaciones provocadas por El Niño.
En ausencia de la protección de los bosques El Niño afectó con toda su crudeza a la región. El sistema de irrigación de ese pueblo fue dañado y las tierras de cultivo no fueron ya apropiadas para la agricultura. Esto encaja con otras pruebas que muestran que las generaciones que vinieron después lo pasaron bastante peor que sus antepasados: la mortalidad infantil subió, la esperanza de vida bajó, los cultivos tradicionales desaparecieron del valle de Ica y una sequía extrema afectó gravemente a la zona.
Según los autores del estudio todo esto contradice la visión popular según la cual los nativos americanos siempre vivieron en armonía con el medio hasta la llegada de los europeos.
Quizás lo más importante del estudio es señalar la importancia de los bosques de huarango para crear áreas fértiles en ese tipo de ambientes. En el presente no hay ninguna área en la región en donde el ecosistema esté sin alterar y lo que queda de los viejos bosques de huarango está siendo destruido en operaciones ilegales de producción de carbón vegetal.
"Los errores de la prehistoria nos ofrecen una importante lección sobre la administración de las frágiles áreas desérticas en el presente", dice Oliver Whaley, coautor del estudio.






domingo, 29 de abril de 2012

Las plantas limpian el aire


Las plantas juegan un importante e inesperado papel a la hora de limpiar la atmósfera de compuestos químicos perniciosos.

 Ahora que el hemisferio boreal se adentra en el otoño y nuestros árboles de hoja caduca se tiñen de rojos, amarillos y ocres, no está de más recapacitar sobre la importancia de nuestros bosques. Recordemos que al paso que llevamos todos los bosques del planeta habrán desaparecido en 20 ó 100 años. Bueno es saber las funciones que tienen. Un estudio reciente nos habla de una función que normalmente pasa desapercibida: la limpieza de contaminantes.

Un grupo de científicos del Centro Nacional para la Investigación Atmosférica (NCAR) en Boulder (Colorado) ha usado datos observacionales, estudios de expresión de genes y modelos computacionales para mostrar que las plantas absorben un tercio más de los contaminantes químicos atmosféricos de lo que antes se creía.
Según Thoma Karl las plantas consumen activamente ciertos tipos de contaminantes y, por tanto, limpian nuestro aire a un nivel mayor del que creíamos.

El equipo de investigadores se centró en ciertos productos químicos como los compuestos orgánicos volátiles oxigenados (oVOC en inglés) que tienen un impacto a largo plazo sobre el ambiente y la salud humana. Es un paso más en la comprensión de las complejas interacciones entre plantas y atmósfera.

Estos compuestos se forman en abundancia en la atmósfera a partir de hidrocarburos y otros compuestos químicos que son emitidos por fuentes naturales, como las propias plantas, y por actividades humanas como el transporte y la construcción. Así por ejemplo, los automóviles exhalan estos compuestos y la quema de carbón también los genera.
Estos compuestos moldean la química atmosférica e influyen en el clima. Los oVOC producen un calentamiento extra sobre la atmósfera, pero son pobremente representados en los modelos climáticos, pues casi nunca se les considera.

Algunos oVOC se transforman en pequeñas partículas formando un aerosol que tiene un efecto importante en la formación de nubes y sobre la salud humana.
Midiendo los niveles de oVOC en varios países los investigadores descubrieron que las plantas estaban tomando estos compuestos a un ritmo inesperado: unas cuatro veces más rápido de lo que se creía.
Este ritmo era especialmente más rápido en bosques densos, y más evidente cerca de la cumbre del dosel del bosque, en donde se observó una absorción de oVOC del 97%.
Foto
La pregunta obvia era saber cómo las plantas se las apañaban para absorber semejantes cantidades de estos compuestos químicos.
Entonces los investigadores trasladaron la investigación a su laboratorio y se centraron en el álamo blanco porque ofrecía ventajas a la hora de secuenciar su genoma.
Descubrieron que cuando los árboles estaban sometidos a estrés, fuera por una herida física o por su exposición a un irritante como el ozono, entonces empezaban a aumentar rápidamente su absorción de oVOC. Lo interesante del efecto del ozono troposférico (un contaminante) es que cuanto más contaminado está el aire por este gas, las plantas absorben más oVOC, aunque hay un nivel de saturación que la planta ya no puede manejar.

Al mismo tiempo, lo investigadores vieron que tenían lugar cambios en los niveles de expresión de ciertos genes que indicaban un aumento de la actividad metabólica de los álamos. La absorción de estos compuestos parece formar parte de un gran ciclo metabólico.
Las plantas producen productos químicos para protegerse a ellas mismas de irritantes o para repeler a los insectos que las atacan. Es un análogo a cuando nuestro cuerpo aumenta la producción de glóbulos blancos en sangre frente a una infección. Pero si la planta los produce en exceso entonces se tornan tóxicos.

Para poder metabolizar estos compuestos, las plantas comienzan con un aumento de los niveles de ciertas enzimas que transforman estos compuestos en sustancias menos tóxicas. Al mismo tiempo las plantas rebajan los niveles de oVOC, que pueden ser metabolizados por las enzimas.

Este proceso metabólico de las plantas tiene un efecto secundario en la atmósfera, que es limpiada de estos compuestos gracias ellas.
Estos investigadores, una vez comprendieron el papel de las plantas a la hora de limpiar de oVOC la atmósfera terrestre, crearon un modelo computacional para simular el efecto sobre la atmósfera a nivel global.
Los resultados indicaron que a escala global las plantas son responsables de retirar de la atmósfera un 36% más oVOC de lo predicho en estudios previos.
Ahora, cuando pasee por un bosque, quizás en busca de setas, y vea las hojas de álamo caídas alrededor de un delicado carpóforo, piense que si el aire que respira le sienta tan bien hay buenas razones para ello.






miércoles, 14 de marzo de 2012

Sigatoka negra: el mayor enemigo del banano en A. Latina


La enfermedad causada por un hongo tiene un alto impacto económico en la región. El gran problema es que el patógeno está desarrollando resistencia a los pesticidas.
Sigatoka negra: el mayor enemigo del banano en A. Latina
"Planta de banano afectada por Sigatoka negra, foto gentileza Miguel Dita"
'No es sólo una amenaza, es el mayor problema fitosanitario de los bananos en América Latina y el Caribe'.
El problema real al que se refiere el experto Miguel Dita es la llamada Sigatoka negra, una enfermedad del banano que si bien se conoce desde hace décadas, se ha transformado ahora en un enemigo mucho más letal.
'Está afectando seriamente la producción y demandando inmensas cantidades de pesticidas', dijo a BBC Mundo el doctor Dita, fitopatólogo del centro internacional de investigación Biodiversity International, que tiene una sede regional en Costa Rica.
La enfermedad, cuyo nombre se deriva de su similitud con otra patología originaria del valle Sigatoka en Fiji, llegó desde el sureste asiático a América Central en la década del 70 y recientemente se ha expandido en algunas islas del Caribe como Martinica.
'Pero el mayor problema es que el patógeno, un hongo, se adapta fácilmente a las nuevas moléculas químicas que se están aplicando. O sea que un fungicida que era eficiente el año pasado ya no es eficiente este año porque el patógeno va cambiando por mutaciones o recombinación genética', explicó Dita.
El mensaje que surgió del congreso internacional sobre banano celebrado recientemente en Costa Rica es, según Dita, 'que debemos ir por una bananicultura mas sostenible' buscando otros controles naturales para la enfermedad.
'Es el sentir de la industria bananera en la región, hay que ir en esa dirección porque la batalla solamente con uso de productos químicos es probable que no de el resultado que daba antiguamente'.
Impacto destructivo
La Sigatoka negra es la enfermedad más destructiva del banano.
'Es una enfermedad foliar, es decir, ataca las hojas. El patógeno necrosa las hojas, las destruye, por lo que la planta ya no tiene capacidad fotosintética', dijo Dita a BBC Mundo.
'Durante el proceso de fotosíntesis vienen de las hojas todos los nutrientes y alimentos que van a llenar el fruto del banano, por lo que en el caso de la enfermedad los frutos se llenan menos o no llegan a alcanzar el tamaño esperado'.
La enfermedad tiene otro impacto fundamental: los frutos maduran antes, a veces inclusive en el racimo y no se pueden comercializar.
'Todos los frutos que se compran maduros, por ejemplo, en Europa, salen de Latinoamérica verdes. El tiempo que el fruto tiene que permanecer verde para una efectiva comercialización se reduce muchímisimo con la enfermedad y hay un efecto muy grave', señaló Dita.
El impacto económico de la enfermedad es significativo. 'Depende mucho de cada país, pero el costo es extremadamente alto para la región. En Costa Rica, por ejemplo, el costo anual por hectárea incluyendo operaciones, costo admnistrativo de uso de aviones para fumigar etc, está en alrededor de los US$ 1800 por hectárea'.
'Y se puede multiplicar ese valor por el número de hectáreas cultivadas. En Costa Rica son 44.000, pero otros países como Ecuador tienen mucho más'. De acuerdo a Dita, el costo de producción en algunos países aumentó a más del doble con la llegada de la enfermedad.
La forma tradicional de combatir la patología es con fungicidas y se está aumentando continuamente el número de aplicaciones porque la dosis ya no es eficiente o hay que cambiar el producto, señaló el experto a BBC Mundo.
'Otro problema muy importante es que para reducir costos en algunos países usan subdosis, menos de lo que tienen que aplicar. Es como si en el caso de un antibiótico uno tomara menos de lo que tiene que tomar, entonces el patógeno crea resistencia'.
Control biológico
En la actualidad se realizan investigaciones en la región enfocadas en la identificación de agentes de control biológico, o sea, enemigos naturales.
'Me refiero a algunas bacterias u hongos que son benéficos. Hay algunos resultados interesantes en centros de investigación en la región'.
También se está experimentando con el uso de lixiviados, extractos provenientes del raquis, como se denomina a la estructura de la que penden los frutos.
'Los plátanos están adheridos como a un tallo, que sale de la planta, es una estructura que soporta los frutos. Cuando éstos se comercializan se los corta de ese pedúnculo que sale de la planta'.
'Lo que se está investigando es poner los raquis en un lugar donde se provoca su descomposición, para que suelten un líquido drenando nutrientes y metabolitos secundarios. El líquido se diluye y se aplica. En Colombia fundamentalmente y aquí en Costa Rica tenemos proyectos donde se ha visto en algunos casos un efecto positivo en el control de la enfermedad'.
Variabilidad y cambio climático
También ha venido aumentando la severidad de la enfermedad por la variabilidad climática, según Dita.
'Es importante señalar que los modelos de previsión de cambio climático para la región tienen un cierto nivel de incertidumbre. En algunos lugares en Brasil donde se ha modelado esto se señala que al haber mayores temperaturas y menos lluvia, en teoria, la enfermedad tendería a disminuir'.
'Pero lo que está pasando actualmente por ejemplo en Ecuador con el fenómeno de El Niño, o en Perú con mayores inundaciones, es que la enfermedad se acentúa más'.
'Actualmente lo que está pasando es que hay variabilidad climática, hay mayores lluvias o inundaciones en épocas diferentes y eso trae consecuencias graves para la enfermedad'.
La variabilidad climática y la resistencia de los patógenos a productos químicos hace más necesario que nunca buscar soluciones, pero un problema serio, según Dita, es que las inversiones en investigación en el sector bananero en América Latina 'han disminuido drásticamente en los últimos 10 años'.
Para el experto de Biodiversity International la enfermedad es una realidad y 'debemos aprender a convivir con ella'.
'Hay otras amenazas de enfermedades que no han llegado todavía, pero ésta es un problema muy real'.
'El desafío es desarrollar prácticas mas sostenibles de manejo donde el uso de la agrobiodiversidad esté cada vez mas presente'.

martes, 20 de diciembre de 2011

El 90% del agua de la Franja de Gaza no es potable


El 90% del agua de la Franja de Gaza no es potable, debido sobre todo a su alto contenido de sal, declaró el sábado un responsable palestino a cargo del suministro de agua a los municipios costeros de Gaza.

"
El agua es ahora impropia para el uso humano. Análisis de expertos internacionales demostraron que sólo el 10% del agua de la Franja de Gaza es potable, lo cual es un riesgo para la vida de los palestinos", se alarmó Munzir Chiblak, responsable de una compañía de distribución de agua en el territorio.
En un comunicado, Chiblak llamó a "tomar las medidas necesarias para poner fin al problema de la salinidad del agua que se agrava" en Gaza, un territorio bordeado por el Mediterráneo. "La situación es crítica", estimó evaluando en más de 80 millones de m3 el déficit de agua de la capa freática de Gaza el año pasado.
La población de Gaza, donde viven 1,5 millones de palestinos sometidos a un estricto bloqueo israelí, depende de estas reservas de agua subterráneas para su consumo y la agricultura.
Si la situación perdura, advirtió la fuente, las reservas de agua del manto freático costero de la Franja de Gaza podrían "peligrar en los próximos años".
Muy poblada, la Franja de Gaza, situada al suroeste de Israel y limítrofe con Egipto, sufre de una penuria crónica de agua.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Corales, algas y formación de nubes


Según la temperatura de los océanos suba el coral dejará de emitir un compuesto químico que ayuda a la formación nubes, con lo que subirá aún más la temperatura.

N
o es fácil predecir el clima y algunos (sobre todo los negacionistas) ponen en duda las predicciones de los modelos climáticos. No es porque el tiempo atmosférico sea un sistema caótico (que lo es), ya que el clima no es caótico o no se cree que lo sea. La razón es que, además de la imposibilidad de tener en cuenta todos los factores implicados, en el clima hay sistemas de retroalimentación. Sistemas no lineales que, a partir de los cambios en las condiciones climáticas actuales, responden positivamente al cambio (retrolimentación positiva) o negativamente (retrolimentación negativa). Nos interesan sobre todo que estos últimos sean potentes, pues nos garantizan cierta estabilidad climática. Por otro lado, los primeros tienden a sacarnos de la actual situación y llevarnos hacia otro estado más cálido. Así por ejemplo, el deshielo ártico descubre tierra oscura que absorbe más luz solar, contribuyendo de este modo aún más al calentamiento. Descubrir ciclos de retroalimentación positiva es siempre una mala noticia, mientras que descubrir un ciclo de retrolimentación negativa es una buena noticia.
New Scientist se hace eco del descubrimiento de uno de estos ciclos de retroalimentación positiva (últimamente no hay buenas noticias respecto al clima). Según la temperatura de los océanos suba, el coral dejará de emitir un compuesto químico que ayuda a la formación nubes, con lo que subirá aún más la temperatura, al menos localmente.
Hace cinco años Graham Jones, y su equipo de Southern Cross University en Lismore (Australia), demostraban que las algas que viven simbióticamente en los corales producen dimetil sulfito o DMS, que liberado a la atmósfera contribuye a la formación de nubes. El DMS producido por el coral es arrastrado por el viento a la atmósfera y allí se oxida formando un aerosol de partículas sulfurosas que atraen el vapor de agua, produciendo las gotitas de condensación acuosas que forman las nubes.
Por tanto, la formación de nubes sobre los arrecifes coralinos produciría sombra y contribuiría a que su temperatura no se elevase. Éste no es el único ejemplo de control biológico del tiempo atmosférico, ya vimos en su día en NeoFronteras algunos ejemplos más (ver referencias).
Ahora, este mismo grupo de investigadores ha descubierto que si la temperatura del océano se eleva solamente 2 grados centígrados, algunas de estas algas dejarán de producir DMS y como resultado se formarán menos nubes, exponiendo al coral a mayor irradiación solar y mayor temperatura, lo que impedirá aún más la producción de este compuesto químico.
En el estudio analizaron una especie de coral que se encuentra en la isla Heron en Queensland (Australia), sometiéndolo a diferentes temperaturas del agua y registrando la emisión de DMS. Descubrieron que cuando la temperatura subía de la normal de 24 grados a 26 grados centígrados se dejaba de emitir DMS. Es el primer estudio que mide el efecto de la temperatura del agua y su relación con el DMS que entra en la atmósfera.
Un sistema obvio que explicaría el fenómeno sería la pérdida por parte del coral de las algas simbióticas que viven en él al aumentar la temperatura. Sin algas productoras de DMS ya no habría emisión de este compuesto.
El hallazgo apoya trabajos anteriores de Jones en los que se decía que aguas demasiado cálidas en la región de la Gran Barrera de Coral dieron lugar en los años noventa a bajos niveles de DMS.
Jones sospecha que el DMS juega un papel importante en el clima regional del norte de Queensland.
Además, sostiene que en invierno los vientos del sureste transportan DMS a bosque tropical, produciendo lluvia durante el periodo monzónico, mientras que los vientos del noreste serían los responsables de lluvias en otras regiones. Sin embargo, se necesitan efectuar más estudios al respecto para demostrar estos puntos.
En todo caso este hallazgo nos dice lo complejo y frágil que puede ser el clima terrestre y la interrelación entre clima y biología.

martes, 22 de noviembre de 2011

Los microorganismos del suelo jugarán un importante papel una vez el permafrost ártico empiece a fundirse con rapidez debido al cambio climático


Uno de los aspectos más tristes de escribir en NeoFronteras es verse sobrepasado por la cantidad de noticias que se producen en el mundo de la ciencia y que son imposibles de cubrir, no ya en su totalidad, sino en ni siquiera en parte. Ver toda esa belleza y no poder contarla es a veces frustrante. Es todavía más triste el caso de las noticias relativas al cambio climático y a la destrucción del medio ambiente. Ver cómo el mundo tal y como lo conocemos desaparece sin que al parecer a nadie le importe es descorazonador. Hay tantas noticias sobre estos dos campos como todas las demás juntas. Haría falta un "NeoFronteras Ambiente" para cubrirlas. La inmensa mayoría son negativas y pocas nos dan alguna esperanza de salvación.

E
l peor aspecto es el de la "vacunación" que producen entre la gente. Su aparición en los medios, en lugar de promover nuevas formas de vida que impidan el desastre, insensibiliza a la población. Si seguimos así tendremos no solamente que pagar un precio muy alto por los combustibles fósiles sino además por las políticas de remediación climáticas o incluso por sistemas de geoingeniería que retrasen nuestra desaparición. Probablemente quienes se enriquezcan sean los mismos de siempre.
En este panorama vamos a ver a continuación una noticia que nos da ciertos atisbos de esperanza, aunque no muchos. Como ya sabe el querido lector, uno de los grandes problemas contra los que nos enfrentamos es cruzar un punto de no retorno en el sistema climático. Si el calentamiento climático sigue en esta senda se podrá derretir el permafrost ártico y con ello se liberarían grandes cantidades de dióxido de carbono y metano, que son gases de efecto invernadero. Una vez se cruce un umbral determinado, que ni siquiera sabemos dónde se encuentra, el sistema climático puede caer en un ciclo de retroalimentación y caldearse cada vez más. Sobre todo si además se libera el metano de los hidratos oceánicos.
Sólo los EEUU emitieron en 2009 nada menos que 5900 millones de carbono debido al consumo de combustibles fósiles. Esto es sólo una pequeña parte (3/10 del 1%) del dióxido de carbono atrapado en el permafrost. El permafrost ártico se va a fundir irremediablemente en las próximas décadas y es necesario estudiar qué puede pasar. Para saber cómo responderán los microorganismos árticos a este evento Janet Jansson, del Lawrence Berkeley National Laboratory, y sus colaboradores recolectaron testigos de suelo con una perforadora manual en Alaska central y los enviaron refrigerados al laboratorio. La toma de muestras diferenciaba la parte que cambia estacionalmente de la que está permanentemente congelada.
De vuelta a casa descongelaron las muestras y las calentaron hasta los 5 grados centígrados en un sistema controlado que recogía los gases liberados. Durante los dos primeros días la fusión del hielo liberó bastante metano (gas que se quedó atrapado cuando dicho hielo se formó), pero luego rápidamente esa emisión decayó.
Esto se debió a que en el suelo también hay microorganismos, tanto de la clase que consume metano como de la que lo produce, pero la acción de los primeros era más importante. Como resultado se produjo dióxido de carbono.
Estos investigadores hicieron un seguimiento de las distintas poblaciones de microorganismos a través de muestras de ADN del permafrost según éste iba calentándose.
Auque se habían hecho anteriormente estudio sobre la liberación de gases por parte del permafrost se sabía muy poco de la influencia de los microorganismos en todo el proceso. El ecosistema del permafrost está prácticamente sin explorar. Muchos de los microorganismos del permafrost nunca han sido cultivados y más del 90% no han sido identificados. En este caso las comunidades microbianas eran extremadamente diversas. Un sólo gramo de suelo contenía miles de diferentes especies de bacterias y mil millones de células.
El estudio es una relativa buena noticia, porque aunque el dióxido de carbono es un gas de efecto invernadero el metano lo es mucho más y su emisión es preferible al segundo, aunque el metano dure menos en la atmósfera. Al menos el 50% de la producción bruta de metano en el permafrost es consumido (oxidado) a través de este proceso, según este estudio.
Aunque todavía no se sabe qué pasará en el mundo natural cuando grandes extensiones de permafrost se derritan debido al cambio climático. Christensen dice que dependerá de la tabla de agua. Altos niveles en la tabla de agua significa más metano y menos microorganismos para metabolizarlo y viceversa.
Pero la parte más negativa del estudio es que además de esos gases, el estudio encontró que se liberaban grandes cantidades de óxido nitroso (gas de la risa), que es un gas de efecto invernadero aún más potente que el metano y que además daña la capa de ozono.
Los investigadores no vieron que al derretirse el permafrost se elevara la presencia de microorganismos metabolizadores de este otro gas. Microbios que transforman el óxido nitroso en nitrógeno gracias a la enzima adecuada. Sin esta proliferación de microorganismos este gas era totalmente libre de escapar a la atmósfera. Esto hace a este factor un importante jugador en esta partida.

viernes, 11 de noviembre de 2011

¿Qué nos dicen los bananos sobre la radiación? Michael Blastland


La preocupación mundial por la radiación se multiplicó tras ver los daños a la planta nuclear de Fukushima en Japón tras el terremoto y tsunami de clicmarzo pasado. Esta semana se detectó otro punto en clicTokio. Pero, ¿hay manera de traducir las complicadas medidas que usan los científicos para que podamos entender el riesgo?
Bananas
Los bananos pueden ayudarnos a entender la radiación.
Qué cosa peculiar, la radiación, ¿no?

Sería mucho más fácil entender si nuestra exposición a los peligros de la radiación es reducida a algo como los bananos. En realidad, se puede, en cierta medida: bienvenidos a la Dosis Equivalente en Bananos o DEB.Invisible, incomprensible, perjudicial (bombas) y a la vez útil (rayos X) o incluso ambas cosas a la vez (energía nuclear). Y nos ponemos como locos si alguien quiere poner material radiactivo en nuestro patio trasero, aunque sabemos que está en todas partes.
Los bananos son una fuente natural de isótopos radiactivos. Es cierto que no hay muchos en una banano. Pero son suficientes como para que unos cuantos racimos activen los sensores de radiación que hay en los puertos de Estados Unidos para detectar el contrabando de material nuclear, según la Iniciativa contra la Amenaza Nuclear, un centro de estudios sobre seguridad.
La medida estándar de los efectos biológicos de la radiación es el sievert. Un sievert es una dosis gigantesca, pero una décima parte de una millonésima de un sievert -0,1 microsievert- es más o menos la dosis que se ingiere al comer un banano.
Por lo tanto, podemos utilizar un banano como unidad básica y convertir otras exposiciones a la radiación en las correspondientes bananos. Los datos de la tabla vienen de clicaquí (en inglés). No garantizo haberlos revisado.

Bananos y radiación

Número de bananos Equivalentes a exposiciones de radiación de...
500 millonesDiez minutos junto al núcleo del reactor de Chernóbil tras la explosión y el derrumbe
80 millonesDosis letal, incluso con tratamiento
20 millonesEnvenenamiento por radiación grave, fatal en algunos casos
500.000 Dosis máxima legal anual para un obrero en la industria de la radiación en EE.UU.
70.000 Tomografía computarizada de tórax
40.000 Diez años de dosis normal, el 85% de la cual proviene de fuentes naturales
4.000 Mamografía
1.000 Dosis total aproximada recibida en el Ayuntamiento de Fukushima durante las dos semanas posteriores al accidente
400 Vuelo desde Londres a Nueva York
300 Objetivo previsto de descarga anual de una planta de energía nuclear
200 Radiografía de tórax
50 Radiografía dental
1 Comer una banana
0,5 Dormir con alguien
Pero ¿por qué molestarse en convertir todo esto a bananos? En parte porque es de esperar que los DEB sean más amigables que los sieverts, grays, rads, rems y demás parafernalia.
Aunque no a todos les gustan los DEB, a causa de los problemas que supone medir los cambios en el nivel de exposición a la radiación de un banano a medida que pasa por nuestro cuerpo.
Pero creo los DEB son útiles por varias razones. En primer lugar, nos recuerdan que la radiación es un lugar común. Hay pocas cosas más comunes que un banano.
En segundo lugar, sabemos que comer un banano no nos va a matar. Ni remotamente. No sin violencia extrema. Esto confirma una vieja teoría sobre la toxicidad: el peligro está en la dosis.

Cantidad

En otras palabras, la mayoría de las cosas, incluida la radiación, sólo son peligrosas en grandes cantidades. La distinción entre lo tóxico y lo seguro no es realmente una distinción de grado, sino de cantidad. Esto es válido para casi todo, desde el agua y las vitaminas hasta el arsénico.
En tercer lugar, imagínense comer 20 millones de bananos, el equivalente a una dosis que produciría un envenenamiento por radiación grave, incluso mortal. Probablemente uno se moriría de otra cosa diferente a la radiación antes de terminar de comerselos. No intenten esto en su casa. Incluso durante una vida de 80 años, habría que comer 700 por día.
Por lo tanto, si ponemos toda exposición a la radiación en una escala -la escala del banano- podemos ver claramente cuán grande es la escala. A dosis bajas, los bananos vienen en racimos, y luego ya vienen de a miles de millones, que corresponden a microsieverts, milisieverts y sieverts.
Miden la radiación de un bebé en Fukushima.
Así miden la radiación de un bebé en Fukushima.
Por lo general, los gráficos sobre este tipo de temas usan una escala logarítmica, como con los decibeles, pero las escalas logarítmicas confunden a algunos lectores. Los bananos no tienen ese problema.
Volviendo a los bananos, nuestro sistema no pretende trivializar el riesgo para la salud que supone la radiación. La radiación -en rigor, estamos hablando de la radiación ionizante, el tipo que puede dañar las células humanas- está lejos de ser algo trivial. El Instituto Nacional del Cáncer de EE.UU. ha estimado, por ejemplo, que los millones de tomografías computarizadas que se hicieron en EE.UU. sólo en 2007 pueden llegar a causar 29.000 casos de cáncer.
Pero la forma en que medimos las cosas puede cambiar nuestra forma de pensar sobre ellas. Pensemos en la radiación de una tomografía computarizada del tórax. Si les digo que equivale a estar a unos dos kilómetros del epicentro de la bomba atómica de Hiroshima, es posible que vean el riesgo de forma diferente que si lo comparo con comer 70.000 bananos.
Créase o no, ambas comparaciones son válidas. La exposición causada por la bomba disminuye rápidamente con la distancia. Decidan ustedes mismos qué suena peor.
Así que, ¿les cambia algo mirar la radiación pensando en bananos? Si la respuesta es no, admito que puede deberse a lo insólito de la idea.
Las actitudes que uno asume ante los riesgos son complicadas, emocionales, culturales y muy profundas. El miedo, por ejemplo, no es fácil de cuantificar. No es simple poner la psicología del riesgo en un gráfico.
Los números sólo nos ayudan hasta cierto punto, incluso cuando los transformamos en algo tan cotidiano como un banano.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Un iceberg del tamaño de Berlín se está formando en la Antártica


Los investigadores esperan que el bloque de hielo termine de separarse a finales de este año o principios de 2012 y vigilan sus posible impacto en el medio ambiente.

Un iceberg del tamaño de Berlín se está formando en la Antártica
"Iceberg"
Imagínese un iceberg del tamaño de Berlín. Pues eso mismo es lo que se está creando en la Antártica. Un 'monstruoso' iceberg, cuya superficie se estima llegará a alcanzar unos 880 kilómetros cuadrados, casi el tamaño de la capital alemana.
Una grieta se formó en la plataforma glaciar de la Isla Pine, oeste de la Antártica.
La fisura que por ahora mide casi 30 kilómetros de longitud y 60 metros de profundidad, crece diariamente.
Los investigadores de la agencia espacial NASA, creen que el eventual iceberg se va a separar definitivamente a finales de este año o principios de 2012.
El glaciar de la Isla Pine es una de las lengüetas más grandes de la Antártica y drena alrededor del 10 por ciento de todo el hielo que se mueve en la zona.
En los últimos años, las imágenes captadas por los satélites muestran una reducción marcada del glaciar, lo cual podría estar relacionado con los cambios del clima.
Sin embargo, según el equipo de científicos, el nacimiento de este iceberg gigante es parte de un ciclo natural que se repite cada diez años.
'El último acontecimiento de este tipo ocurrió en 2001, así que estábamos esperando que sucediera en breve y para nosotros es muy emocionante verlo', afirmó el doctor Michael Studinger, del Proyecto Icebridge, que mide el grueso del hielo en las regiones polares.
Control rígido
Un iceberg que pueda alcanzar un tamaño semejante necesita ser vigilado cuidadosamente y no sólo porque eventualmente podría convertirse un peligro para la navegación marítima.
Los icebergs gigantes pueden tener un impacto enorme sobre sus alrededores.
Al tiempo que se desmoronan y derriten, arrojan millones de toneladas de agua dulce al medio ambiente marino local.
El polvo y los fragmentos de roca que se levantan de suelo actúan como nutrientes cuando caen en el océano, impulsando vida marítima como las algas y las diatomeas.
Pero estos enormes bloques de hielo pueden ser un obstáculo para los animales a la hora de trasladarse a lugares familiares en busca de alimento.
'Eventualmente, el iceberg se moverá más al norte donde será alzado por vientos y corrientes oceánicas. La primera corriente que hay es la Corriente Circumpolar Antártica y nosotros la estaremos siguiendo',  dijo Studinger .
El Proyecto Icebridge está realizando una serie de misiones aéreas con instrumentos para medir el espesor del hielo en las regiones polares del planeta.



jueves, 3 de noviembre de 2011

Africa sueña con una "gran muralla verde" para frenar el avance del Sáhara

arenas del sáhara


La "gran muralla verde" desde Senegal a Yibuti para frenar el avance del Sahara mira hacia la cumbre sobre el clima de Copenhague de diciembre con la esperanza de que sea el empujón para un proyecto que no ha logrado concretarse en sus cuatro años de vida.

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Africa no irá con las manos vacías a la cumbre de Copenhague. el proyecto de la gran muralla verde centrará los debates y será presentado por el presidente senegalés, Abdulaye Wade", indicó recientemente a la AFP el ministro senegalés de Medio Ambiente, Djibo Ka, en una ceremonia en el pueblo de Lagbar (norte).
"Es un sueño que empieza a hacerse realidad", añadió Ka en referencia a un proyecto con el que, en su opinión, "Africa se hace cargo de su responsabilidad con respuestas eficaces" frente al calentamiento del planeta.
Sin embargo, su financiación es el mayor obstáculo.
"Esperamos compromisos firmes e importantes" en la cumbre de Copenhague (del 7 al 18 de diciembre), subrayó el ministro al recordar que Africa es el continente más vulnerable al calentamiento del planeta.
La idea de una barrera de vegetación y cuencas de retención para acumular el agua de lluvia de 7.000 km de largo y 15 km de ancho fue lanzada por el ex presidente nigeriano Olusegun Obasanjo en 2005, y posteriormente retomada por su homólogo senegalés.
Según el Fondo de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), los bosques de la zona sahariana desaparece al preocupante ritmo de unos dos millones de hectáreas por año.
El calentamiento del planeta sólo acentuará ese fenómeno, conllevando además importantes migraciones de poblaciones en países ya de por sí pobres e inestables.
De los once países asociados al ambicioso proyecto, Senegal es el más activo, pese a que sus realizaciones son modestas, pues se trata de sólo 10 km de "muralla verde" plantados en los últimos dos años, como reconoció el ministro de Medio Ambiente.
"Plantamos especies locales, como acacias, que se adaptan bien y producen goma arábiga, que es fuente de recursos para los habitantes de la zona", subrayó el coronel Matar Cissé, director de la Agencia Nacional de la Gran Muralla Verde.
"El principal desafío es proteger las plantaciones del ganado; así, hacen falta barreras, pero también corta-fuegos en previsión de incendios", precisó.
Sin embargo este proyecto, idéntico al de la "gran muralla verde" china, no cuenta con una acogida unánime, ni siquiera en Senegal.
"No creo en ese proyecto. No hay voluntad política porque se está desforestando por todas partes (en Senegal). No existe la preocupación por una reforestación", aseguró a la AFP el ecologista Haidar El Hali, miembro de la principal asociación de protección del medio ambiente del país, Oceanium.
Sin levantar gran "ruido" mediático, Oceanium ha realizado en los últimos tres meses una inédita plantación de mangles en 5.000 hectáreas con el apoyo financiero del grupo alimentario francés Danone, que de esta forma quiere compensar las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de una de sus filiales en suelo francés.
"La "gran muralla verde" es una mentira, un espectáculo montado para sensibilizar a almas dispuestas a dar dinero", prosiguió El Hali, que es un aguerrido opositor al régimen.
"La idea es buena pero hay que empezar a despertar las conciencias", recalcó su colaborador, Jean Goepp.