"El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir." EINSTEIN


miércoles, 24 de noviembre de 2010

Por primera vez en 122 años, Venus pasará frente al Sol


Por primera vez en 122 años, Venus pasará entre el Sol y la Tierra, y muchos habitantes de nuestro planeta se aprestan ávidamente a observar el espectáculo. El 8 de junio, la silueta de Venus pasará delante del Sol en un fenómeno llamado “tránsito de Venus”, que será visible en gran parte de nuestro planeta. Miles de escuelas y cientos de museos han organizado programas especiales. Los que no desean abandonar sus hogares podrán observar el tránsito de Venus a través de la internet, en una transmisión en directo desde Grecia.

En realidad, lo que se verá es un ínfimo punto negro cruzando lentamente la parte inferior del sol. Demorará seis horas.
“Es bastante lerdo y aburrido”, dice el astrofísico Neil deGrasse Tyson, director del Planetario Hayden del Museo de Historia Natural de Nueva York.

Sin embargo, el tránsito de Venus tiene una importancia histórica “incalculable”, indicó.

En los siglos XVIII y XIX, esos eventos permitieron a los científicos determinar la distancia entre la Tierra y el sol, lo cual, a su vez, fue usado para calcular las distancias entre los planetas.

Aunque el problema fue eventualmente resuelto con precisión por otros medios, el tránsito de Venus produjo el primer cálculo sólido, e inspiró esfuerzos de científicos internacionales, así como rivalidades.

“Fue durante el siglo XIX el equivalente de la carrera espacial”, dijo Steven Dick, historiador de la NASA.

Por lo tanto, dijo Tyson, observar en la actualidad el tránsito de Venus es una manera de vincularse a la historia.

Otros simplemente desean ver algo que ningún ser vivo ha podido observar hasta ahora, dijo Roger W. Sinnott, jefe de redacción de la revista especializada Sky & Telescope. Su revista ha organizado tres viajes a Italia, indicó, y el primer pasaje completo se vendió en apenas 24 horas cuando fue ofrecido en agosto del 2003.

Existe una buena razón para que muchos estadounidenses decidan visitar Europa en la primera semana de junio. El tránsito de Venus no podrá verse en la zona occidental de Estados Unidos. Y el resto del país sólo podrá verlo durante menos de dos horas.

El evento entero, de seis horas de duración, será visible en Europa, en Medio Oriente, y en la mayor parte de Asia y de África. Los espectadores no necesitarán telescopios o binoculares, pero los científicos advirtieron que no debe mirarse al Sol sin una adecuada protección, tal como ocurre con los eclipses de sol.







martes, 23 de noviembre de 2010

Científicos crean un mecanismo de la invisibilidad que funciona en la dimensión del tiempo

En la frontera que separa la ciencia de la ciencia ficción, investigadores del Imperial College de Londres han creado un mecanismo de la invisibilidad que funciona en la dimensión del tiempo y que permitiría convertir un evento en invisible. Justo como en Star Trek.

 La ciencia trabaja desde hace más de un siglo en la creación de un posible manto de la invisibilidad que podría, mediante el uso de las propiedades refractoras de un material, desviar las ondas de luz de un objeto y convertirlo en invisible en el espacio es algo en lo que.
El nuevo mecanismo creado por el equipo liderado por Martin MacCall, cuyas conclusiones se publican hoy en el Journal of Optics, da un paso más al poner en práctica esta técnica en una cuarta dimensión, el tiempo, abriendo la posibilidad de esconder u ocultar eventos enteros.
El trabajo del equipo de MacCall sugiere que un objeto podría moverse de una región del espacio a otra sin que ninguno de los potenciales espectadores lo detectara.
Para conseguir este efecto, los investigadores manipularon las propiedades de la luz y crearon un manto de "vacío temporal" en el que los eventos no serían percibidos por el espectador.
"Hemos mostrado que es posible ocultar el paso del tiempo. De forma que no sólo pueden oscurecerse eventos específicos sino que sería posible para mí estar viendo a una persona que de repente desaparece y reaparece en un lugar distinto", señala a MacCall.
"Normalmente tienes una fuente de luz detrás de un objeto que te permite ver su historia. Imagina que la historia es como una película y a esa película se le quita una escena, eso es lo que hemos conseguido", explica a SINC el italiano Alberto Favaro, de Imperial College, también coautor del estudio.
¿Cómo ha sido posible este "truco de magia"?
"Nuestro manto de invisibilidad de eventos en el espacio y en el tiempo funciona al dividir la fuente de luz en fotones. Se determina un punto en el que se decide que los fotones que se encuentran delante se aceleren y los que están en la parte de atrás se retrasen. De esta forma, en el centro se crea un área en la que no hay fotones. El evento que no recibe iluminación se esconde en este vacío. Mientras el espectador percibe sólo un flujo continuo de eventos", ilustra Favaro.
"Al contrario de lo que ocurre con otros mantos, este sistema no trata de desviar la luz de un objeto, sino que estrecha los rayos de luz en el tiempo, abriendo como una cortina de teatro y creando un pasillo temporal en el que la energía, la información y la materia puede ser manipulada o transportada sin ser detectada", continúa el investigador.
Además, Favaro señala que mientras los mantos de invisibilidad hacen que el objeto desaparezca de forma definitiva ("nunca se ve"), el mecanismo inventado por ellos hace que el evento desaparezca en un determinado momento, en una escena que se ha cortado, pero puede volver (o no) a aparecer después.
Las aplicaciones del invento permitirían en un principio sentar las bases para la creación de un manto que permitiera la invisibilidad en el tiempo.
Pero mucho antes de que esto ocurra y la ciencia gane la partida a la ficción, podría tener un gran impacto en la comunicación con fibras ópticas y en el desarrollo de los 'ordenadores cuánticos', que se basan en la manipulación de la luz para la transmisión segura de una enorme cantidad de datos.
Una metáfora: cruzar la carretera
Es una transmisión de datos en un canal por vía de luz en una fibra óptica. Por un lado, tienes un canal que envía información continua, como la circulación continua coches de una carretera. "Por otro lado, tienes la persona que intenta cruzar la carretera, que sería información ocasional y prioritaria", ejemplifica Favaro.
"Lo ideal es procesar la información prioritaria siempre, pero no sabes cuándo se va a producir, porque es ocasional. Nuestro invento permitiría utilizar el manto para que la persona pudiera cruzar la carretera y la información fuera procesada rápidamente. Después de esto se podría cerrar el vacío del medio de forma que la etapa de procesar información prioritaria no se vea y todo siga como si no hubiera interrupción", asegura el investigador.
Al contrario del resto de las aplicaciones, el impacto del nuevo hallazgo en ordenadores cuánticos podría aplicarse, según Favaro, en tan sólo un par de años.

Los murciélagos confunden los espejos con el agua


Según una nueva investigación, los murciélagos confunden todas las superficies lisas con agua porque se guían por sus oídos en detrimento de sus otros sentidos. Un equipo de científicos del Instituto Max Planck de Ornitología (Alemania) observó que quince especies distintas de murciélago trataban de beber de placas lisas por la forma en que sus superficies reflejaban los sonidos de ecolocalización emitidos por estos mamíferos voladores, haciendo caso omiso de la información contradictoria recibida por otros sentidos como la visión, el olfato y el tacto. El estudio se publicó recientemente en la revista Nature Communications.

El agua constituye la única superficie lisa y extensa de la naturaleza, y los murciélagos dan por hecho que las ondas sonoras devueltas por cualquier superficie de estas características en respuesta a sus sonidos de ecolocalización (el uso de ondas de frecuencia ultraalta para orientarse) indican la presencia de agua. El profesor Stefan Greif y el Dr. Björn Siemers del instituto mencionado demostraron que es posible engañar a los murciélagos haciéndoles creer que cualquier superficie lisa es agua imitando en una gran sala de vuelo la superficie de ésta, para lo cual colocaron una placa lisa y otra estructurada hechas de metal, madera o plástico. Bajo una luz roja tenue, los investigadores consiguieron despistar a los murciélagos, que trataron de beber de la placa.
«Por ejemplo, el murciélago de cueva (Miniopterus schreibersii) intentó beber de una placa lisa nada menos que 100 veces en 10 minutos», informó el profesor Greif. Lo mismo ocurrió cuando se colocaron placas de los tres materiales indicados a otras tres especies distintas, concretamente el murciélago ratonero grande (Myotis myotis), el murciélago ribereño (Myotis daubentonii) y el murciélago grande de herradura (Rhinolophus ferrumequinum). Sólo en el caso de las placas de madera hubo algunos murciélagos que hicieron menos intentos de beber. Para averiguar cómo de extendido está este comportamiento, los científicos experimentaron con otras once especies y concluyeron que es muy común al menos entre los murciélagos entomófagos.
Los investigadores manifestaron su sorpresa al comprobar que los animales no terminaban de aprender que los espejos acústicos artificiales mostrados no se correspondían con la superficie del agua. Incluso observaron a murciélagos que se posaron accidentalmente en la placa lisa, alzaron el vuelo y, tras revolotear cierto tiempo, intentaron de nuevo beber. Del mismo modo, cuando los científicos colocaron la placa sobre una mesa de jardín, los murciélagos llegaron a volar por debajo de la mesa para después intentar beber.
Los autores concluyeron que la asociación de una superficie lisa y horizontal con el agua debe encontrarse muy arraigada en el cerebro de los murciélagos y que en su mayoría pasan por alto la información facilitada por sus otros sentidos. A continuación repitieron el experimento en la oscuridad, anulando así el sentido de la visión. En esta ocasión el número de intentos en 10 minutos pasó de 100 a 160. «Así pues parece que los murciélagos tienen en cuenta toda la información sensorial y la sopesan, pero que la ecolocalización se impone sobre los demás sentidos», explicó el profesor Greif.
Posteriormente los investigadores se propusieron averiguar si la asociación acústica con el agua tenía una base genética, y para ello decidieron repetir el experimento con crías que nunca habían visto ni un lago ni un río. Para ello capturaron a crías que aún no sabían volar y a sus madres en una caverna y las criaron en cautiverio hasta que aprendieron a volar. Una vez más, estos jóvenes murciélagos trataron de beber de la primera superficie lisa que habían visto en su vida, lo que sugiere que no se trata de un comportamiento adquirido sino innato.
Próximamente se proponen investigar si los murciélagos se comportan de la misma forma en libertad y si, dado que confunden sistemáticamente los espejos horizontales con el agua, también tratarán de beber de otras superficies artificiales tales como tragaluces, techos de coches o invernáculos hasta el agotamiento.
«Anticipamos que los murciélagos en libertad pueden comportarse de otras formas», indicó el profesor Greif. «Presentan un alto grado de "fidelidad" a sitios concretos, por lo que es probable que acudan a fuentes fijas», y apuntó que «quizás prueben superficies nuevas pero se olvidarán de ellas antes o después». No obstante, reconoció la necesidad de realizar más estudios para averiguar si se cumple ese comportamiento, con qué frecuencia y sus posibles consecuencias ecológicas.




El futuro puede conocerse


Una investigación descubre que los hechos no ocurridos aún pueden influir en nuestro comportamiento

El futuro puede saberse, y los hechos no ocurridos aún pueden influir en nuestro comportamiento. Esto es lo que revela un estudio reciente realizado por el psicólogo norteamericano Daryl Bem, reconocido por sus estudios sobre la auto-percepción. Bem ha dedicado ocho años de su vida a aplicar protocolos de investigación establecidos con secuencia temporal invertida, descubriendo que se puede influir de igual forma en la conciencia humana tanto desde el pasado como desde el futuro. A pesar de lo controvertido de sus hallazgos, la prestigiosa publicación Journal of Personality and Social Psychology publicará un artículo en el que se detallan los experimentos realizados, lo que se espera dé pie a un intenso debate.

El futuro puede saberse, y los hechos no ocurridos aún pueden influir en nuestro comportamiento. Al menos esto es lo que revela un estudio reciente realizado por un reconocido profesor de psicología de la Universidad de Cornell, en Nueva York, llamado Daryl Bem.
A pesar de que el fenómeno de la precognición es muy controvertido y roza el terreno de lo paranormal, la prestigiosa revista Journal of Personality and Social Psychology se hará eco de los resultados obtenidos por Bem publicando, antes de final de año, un artículo sobre sus descubrimientos.
El psicólogo ha dedicado ocho años al estudio de este tema. En ese periodo de tiempo, ha llevado a cabo una serie de nueve experimentos en los que han participado en total más de 1.000 estudiantes voluntarios.
Del futuro al pasado
En uno de estos experimentos, se mostró a los estudiantes una lista de palabras y se les pidió que recordaran palabras de ésta. Después, se les dijo que escribieran palabras seleccionadas aleatoriamente de esa misma lista.
Sorprendentemente, los estudiantes recordaron mejor, de la lista de palabras que memorizaron previamente, aquellas palabras que después escribirían. En otro experimento, Bem utilizó una prueba clásica de "condicionamiento" pero con cierta modificación.
Esta prueba, que consiste en presentar a una persona una palabra subliminal en una imagen, ha demostrado que, por ejemplo, si se hace ver a alguien, a manera de flash, la palabra "feo" en una imagen en la que aparece un gatito, el individuo tardará más tiempo en decidir que dicha imagen es agradable, que si la palabra que se le ha presentado subliminalmente es "bello".
En su prueba de condicionamiento adaptada, Bem descubrió que dicho efecto de condicionamiento subliminal funcionaba hacia atrás en el tiempo, de igual forma que hacia delante en el tiempo.
Por último, en otro test realizado, se les dijo a los voluntarios que, en la pantalla de un ordenador, iba a aparecer una imagen erótica en una o dos posiciones y se les preguntó, antes de que dicha imagen apareciera, en qué lugar pensaban ellos que estaría.
La posición en la que la imagen aparecía finalmente era seleccionada al azar, pero los voluntarios acertaron cuál sería en un 53,1% de los casos.
Este resultado puede parecer poco importante, lo cierto es que presunciones verdaderamente aleatorias pueden alcanzar el 50% de aciertos, pero otros fenómenos bien establecidos, como la efectividad del consumo de bajas dosis de aspirina en la prevención de ataques cardiacos están basados en efectos de una envergadura similar.
Resultados estadísticamente significativos
Según se explica en la revista NewScientist, en investigaciones previas de parasicología se habían usado otras fórmulas, como el experimento Ganzfeld (del alemán, «campo homogeneizado»).
Este experimento es una técnica que se utiliza para probar la percepción extrasensorial de las personas. En él se aplica una estimulación sensorial parcial para producir un efecto similar al aislamiento sensorial, que se sabe genera impresiones en el interior del individuo.
Según sus defensores, el experimento Ganzfeld ha ofrecido resultados que se desvían de la aleatoriedad hasta un nivel estadístico significativo, por lo constituyen resultados cuantificables de la existencia real de fenómenos como la telepatía.
Por el contrario, Daryl Bem ha utilizado para su estudio pruebas que podrían ser rápidamente evaluadas por los psicólogos actuales. En otras palabras, tal y como se explica en la revista Wired, Bem ha tomado protocolos psicológicos establecidos y ha revertido la secuencia temporal de éstos, haciendo que la causa se convierta en el efecto. Los efectos registrados por el científico han sido reducidos, pero estadísticamente significativos.
La controversia está servida
Aunque Daryl Bem es un psicólogo muy conocido por su interés en los fenómenos paranormales, también es un respetado científico con una reputación adquirida gracias a la seriedad de sus trabajos, en especial en el terreno de la auto-percepción.
En este campo, ha desarrollado una teoría que sugiere que la gente infiere sus actitudes a partir de sus propios comportamientos de la misma forma que evalúa las actitudes de otros.
Su artículo sobre sus propios descubrimientos en la percepción con tiempo invertido tiene importancia porque proporciona el primer marco comprobable de investigación de propiedades psicológicas anómalas.
Las pruebas de Bem están basadas en paradigmas experimentales bien conocidos, y minimizan el contacto entre el experimentador y el sujeto.
La acumulación de datos de su investigación ha estado, por otra parte, automatizada y ha sido exacta, por lo que ha pasado la estricta revisión, llevada a cabo por cuatro expertos, necesaria para su publicación en el Journal of Personality and Social Psychology.
A pesar de eso, esta revista publicará un escéptico editorial comentando los resultados obtenidos por Bem, con la esperanza de que otros científicos intenten replicar las pruebas.
Según el propio investigador, docenas de científicos han contactado ya con él para pedirle detalles de su trabajo, por lo que es de esperar que el tema dé pie a un intenso debate en los próximos tiempos.






El por qué de las marcas y rayas de los grandes felinos


¿Por qué los leopardos tienen marcas en forma de rosetón pero los tigres tienen rayas? Rudyard Kipling sugirió que fue consecuencia de que el leopardo se trasladó hacia un entorno lleno de árboles y matorrales. ¿Pero hasta qué punto es cierta esta hipótesis?

Un equipo de investigadores en la Universidad de Bristol decidió analizar las marcas corporales de 35 especies de felinos salvajes en un intento de averiguar qué mecanismo exacto dirige la evolución hacia variaciones tan bellas como desconcertantes. Estos científicos profundizaron en los entresijos de las distintas pautas de coloración de los felinos, gracias a vincularlas a un modelo matemático de desarrollo de patrones.
Y han encontrado que los felinos que viven en entornos densos, como por ejemplo en los árboles, y están activos con niveles de iluminación bajos, son los que con mayor probabilidad acaban desarrollando esos patrones, sobre todo los complejos e irregulares. Esto sugiere que tales patrones surgen evolutivamente para que el animal se confunda mejor con su entorno. El análisis de la historia evolutiva de los patrones muestra que pueden evolucionar y desaparecer con bastante rapidez.
La investigación también explica por qué, por ejemplo, los leopardos negros (panteras) son comunes pero no se conocen guepardos negros. A diferencia de los guepardos, los leopardos viven en una amplia variedad de hábitats y tienen diversas pautas de conducta. La existencia de varios nichos ecológicos que individuos diferentes de la especie pueden explotar permite que patrones y colores atípicos se vuelvan estables dentro de una población.
El estudio también ha profundizado en la cuestión de la escasa cantidad de especies de felinos que tienen rayas verticales. De las 35 especies examinadas, sólo los tigres tenían siempre patrones alargados verticalmente, y estos patrones no estaban asociados con un hábitat de pradera, como se podría esperar. Sin embargo, los tigres parecen estar muy bien camuflados, así que esto conduce a la pregunta de por qué las rayas verticales no son comunes en los felinos y en otros mamíferos.
El equipo de Will Allen, de la Universidad de Bristol, está ahora aplicando a otros grupos de animales el método que ha desarrollado para este estudio sobre los patrones del pelaje de felinos.







Investigan las regiones cerebrales encargadas de la lectura y su conexión con el lenguaje hablado y el reconocimiento facial


Hace unos 6000 años que inventamos la escritura. Probablemente se desarrolló para las transacciones comerciales o para evaluar los impuestos y otros registros del estado, una vez la agricultura y ganadería ya creaban excedentes alimentarios. Desde entonces hemos escrito las vidas de Gilgamesh, Edipo o Hamlet; hemos relatado las aventuras reales o imaginarias de Hatshepsut, Marco Polo, Colón, Humboldt, Darwin, Amudsen o Nemo; hemos escrito el Código Hammurabi, la Declaraciones de Independencia de Estados Unidos o la Carta de las Naciones Unidas; hemos escrito los Elementos de Euclides, los Principia de Newton, los 23 problemas de Hilbert, los números transfinitos de Cantor, la Relatividad de Einstein, el principio de incertidumbre Heisenberg o el teorema de incompletitud de Gödel.


Además hemos escrito novelas fabulosas que nos han permitido viajar con nuestra imaginación a otros mundos, otras mentes y otras épocas, hemos podido así sentir el dolor, la pasión, la vergüenza, el poder, el triunfo y la derrota de unos personajes salidos de la mente de algún hombre que quizás ya no esté entre nosotros. Hemos escrito también los más bellos versos, e incluso hemos escrito los libros sagrados sobre los que se han levantado las más variadas religiones, desde las más escasas y pacíficas a las más abundantes y violentas.
Hemos leído desde entonces, entre otros sistemas pasados y futuros, sobre tablillas de barro, pergaminos, cortezas de abedul, DIN A4, tinta electrónica o pantallas LCD. La tecnología ha evolucionado pero nuestro cerebro no lo ha hecho.
Para la Biología 6000 años son muy pocos años desde el punto de vista evolutivo. El amigo lector que lee ahora mismo este texto está usando los mismos mecanismos neuronales que los que usaba un aprendiz de escriba hace miles de años al leer, a orillas del Nilo, un papiro con las oraciones dedicadas a algún dios tenebroso.
Si tenemos esa capacidad de leer es porque nuestro cerebro es lo suficientemente flexible como para dedicar ciertas partes de él, que normalmente se dedican a otras tareas, para que sirvan a la lectura. Pero, ¿qué partes son esas?
Para investigar este asunto Stanislas Dehaene, junto con otros compatriotas franceses y colaboradores de Bélgica, Portugal y Brasil, ha estudiado la actividad cerebral de 63 voluntarios entre los que había 31 que aprendieron a leer de pequeños, 22 que aprendieron de adultos y 10 que eran analfabetos.
Aquellos que leían, independientemente de cuándo aprendieron a hacerlo, exhibían una respuesta más intensa a las palabras escritas en varias regiones cerebrales encargadas del procesamiento visual.
Basándose en trabajos previos, estos investigadores sostienen que una de estas regiones, la unión de los lóbulos occipital y temporal es especialmente importante en la lectura. Además, en las personas que sabían leer (pero no en los demás), las palabras escritas disparaban actividad cerebral en el lóbulo temporal que es responsable del lenguaje. Esto sugiere que la lectura usa circuitos cerebrales relacionados con el lenguaje hablado, una innovación mucho más antigua en la comunicación humana que la escritura.
Según Dehaene tiene sentido que la lectura descanse en regiones cerebrales que originalmente evolucionaron para procesar la visión y el lenguaje hablado. Pero, a cambio, este logro tiene un costo. Los investigadores encontraron que, en las personas que aprendieron a leer de pequeños, la parte del córtex temporal occipital dedicada al reconocimiento facial es más pequeña que en los analfabetos. Dehaene sugiere que la lectura debe de competir por el acceso a esta parte del cerebro con otras tareas, como la percepción facial. Si es así puede que la lectura haga que la gente reconozca peor las caras. Estos mismos investigadores ya están realizando experimentos al respecto.
Los hallazgos avalan la idea de Dehaene de que el córtex temporal occipital es una región donde el cerebro experimenta adaptaciones importantes para procesar el lenguaje escrito.
Según Brian Wandell, de la Universidad de Stanford y no involucrado en este estudio, el cerebro se hace más flexible con la edad, así que sería interesante saber si esta región cambia cuando las personas aprenden a leer de adultos.
En todo caso, espero que el amigo lector haya podido viajar un poquito con su imaginación, gracias a este texto, por los vericuetos de nuestro cerebro.






domingo, 21 de noviembre de 2010

Un gen relaciona la asimetría cerebral, la capacidad lectora y el uso preferente de una mano sobre la otra


Un nuevo mapa genético basado en niños con dislexia aclara la relación entre el uso preferente de una de las manos y trastornos del lenguaje y aporta datos nuevos a una cuestión sobre la que se han vertido muchas y diversas opiniones. Sus autores, científicos del Reino Unido, han descubierto una variante del gen PCSK6 relacionada con el uso preferente de una de las manos en niños con dislexia.

El estudio, sobre el que se ha publicado un artículo en la revista Human Molecular Genetics, recibió fondos del proyecto NEURODYS («Rutas neurobiológicas y genes de la dislexia»), financiado con más de 3 millones de euros por medio del área temática «Ciencias de la vida, genómica y biotecnología aplicadas a la salud» del Sexto Programa Marco (6PM) de la UE para investigar la base biológica de la dislexia.
Los zurdos son mucho menos comunes que los diestros. Los expertos afirman que esto se debe a que el hemisferio izquierdo del cerebro controla el lado derecho del cuerpo (y viceversa) y normalmente también controla las funciones motoras. El hemisferio izquierdo es asimismo el lado dominante de la función del lenguaje. Estudios anteriores han demostrado que las personas afectadas por daños cerebrales en ciertas áreas del hemisferio izquierdo sufren algún tipo de defecto del lenguaje.
«Este estudio establece por primera vez una relación entre el uso preferente de una de las manos, la asimetría cerebral y la capacidad lectora», explicó el coordinador del estudio, el profesor Tony Monaco del Centro de Genética Humana Wellcome Trust de la Universidad de Oxford (Reino Unido), que también es uno de los autores del artículo. «Aunque se conoce la función biológica del PCSK6, este es el primer estudio que lo relaciona con el uso preferente de una de las manos. El hecho de que esta asociación también aparezca en personas con dislexia supone un indicio interesante para explorar si existe alguna relación entre el uso preferente de una de las manos y los trastornos relacionados con el lenguaje.»
Hasta ahora muchos investigadores han opinado que la preferencia de la mano derecha en la mayor parte de la población es fruto de la evolución del lenguaje y apuntado a una conexión entre la preferencia por una de las dos manos y alteraciones del desarrollo del lenguaje como el trastorno específico del lenguaje (TEL) y el autismo. Este nuevo estudio saca a relucir una relación concreta entre una variante del gen PCSK6 y la capacidad relativa para utilizar una mano en niños con dificultades de lectura.
Partiendo de una muestra de 192 personas no relacionadas entre sí y con dificultades de lectura, los científicos descubrieron que los que poseían la nueva variante del PCSK6 tenían mayor destreza con su mano derecha que quienes no la poseían. Los investigadores indican que la proteína resultante del gen PCSK6 interactúa con la proteína NODAL, que ayuda a estabilizar la simetría entre los hemisferios derecho e izquierdo en las primeras fases del desarrollo embrionario. Las variantes genéticas del PCSK6, indicaron los investigadores, pueden contribuir a la configuración preliminar de los dos hemisferios en el desarrollo embrionario, lo cual influye a su vez en el desarrollo de la asimetría cerebral y del uso preferente de una de las manos.
«Nuestros parientes más cercanos, los grandes simios, no presentan un sesgo tan llamativo hacia el empleo preferente de la mano derecha», señaló William Brandler, investigador del Centro de Genética Humana Wellcome Trust y uno de los autores del artículo. «Por lo tanto, conocer la base genética del uso preferente de una de las manos puede ofrecernos información reveladora sobre nuestra evolución.»
Los resultados de este estudio podrían utilizarse en nuevas investigaciones sobre la biología de los trastornos relacionados con el lenguaje y sobre si el uso preferente de una de las manos y el lenguaje evolucionaron de forma paralela.








sábado, 20 de noviembre de 2010

La ciencia busca manipular el clima

La Royal Society de Londres reúne este martes a los principales científicos del planeta para discutir la posibilidad de modificar artificialmente la atmósfera y evitar asíi el impacto del cambio climático.
La ciencia busca manipular el clima
"Geoingeniería"
Los científicos se preparan para lo peor: si los intentos para reducir el impacto del cambio climático no funcionan debemos buscar soluciones alternativas, como la geoingeniería o la modificación artificial de las condiciones atmosféricas del planeta.
Las últimas técnicas están siendo sometidas a debate este martes por una conferencia científica de la Royal Society, el prestigioso colegio de científicos en Londres.
A pesar de todas las charlas y de todo lo que se ha hablado acerca del cambio climático, los esfuerzos globales para reducir las emisiones de CO2 no han sido -por el momento- lo suficientemente exitosos para detener sus posibles efectos nocivos.
"No hay ningún escenario creíble de emisiones en la que la temperatura global alcanzará su máximo y comenzará su declive para 2100", afirma el informe Geoingeniería del clima: ciencia, gobernanza e incertidumbre, publicado el año pasado por la Royal Societydel Reino Unido.
"A menos que los futuros esfuerzos para reducir las emisiones de los gases invernaderos sean más exitosos de lo que han sido hasta ahora, serán necesarias acciones adicionales en forma de geoingeniería para enfriar el planeta", continúa el reporte.
Pero ¿qué es la geoingeniería, cuáles son sus riesgos y, debemos o no utilizarla en nuestro beneficio?
Según la Royal Society, la geoingeniería es la manipulación a gran escala del medio ambiente y las condiciones atmosféricas planetarias para contrarrestar las consecuencias del cambio climático generadas por causas humanas (o antropogénicas, como se dice científicamente).
El informe evalúa la posibilidad técnica de desarrollar las distintas ideas, su costo y sus posibles consecuencias, teniendo en cuenta que desconocemos los efectos a gran escala que podría traer para el clima modificar alguno de estos componentes. Son opciones arriesgadas y su puesta en marcha sería compleja por el requerimiento de coordinación internacional.
BBC Mundo presenta a continuación algunas de técnicas más llamativas. Haga clic en los títulos de abajo para conocer sus detalles.
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1. Aerosoles estratosféricos
Una de las formas de evitar el calentamiento global sería dispersar los rayos solares que llegan a la tierra de vuelta al espacio y no dejarles penetrar en nuestra atmósfera. Una amplia cantidad de partículas podrían ser liberadas en la estratosfera con ese objetivo.
Algunos científicos estiman que desviar un 2% de la luz solar en los sitios adecuados del planeta (como el Ártico) sería suficiente para compensar el efecto global de duplicar las emisiones de CO2 en el ambiente que existe en la actualidad.
Las ideas sugieren, por ejemplo, enviar aviones superjumbosa la parte alta de la atmósfera y depositar nubes de partículas infinitesimales de sustancias como sulfuro de dióxido o ácido sulhídrico.
También se contempla la posibilidad de construir microglobos que reflejen el sol de vuelta al espacio.
Finalmente otra de las ideas habla de realizar mediante la ingeniería unas partículas que tuviesen una mayor vida y que pudieran reducir el impacto del aerosol en los procesos químicos de la capa de ozono.
2. Siembra o creación de nubes artificiales
La manipulación ingeniera de la atmósfera pasa por sembrar más nubes para tener más control del tiempo y cambiar o controlar el tipo de precipitaciones que se producen y las zonas donde tienen lugar.
La siembra de nubes implica el uso de yoduro de plata o hielo seco (dióxido de carbono congelado) que acelera los procesos físicos naturales por los que se produce la lluvia.
Otras de las ideas consistiría en insertar sal en las nubes con el mismo objetivo.
El científico de la Universidad de Edimburgo Stephen Salter propone construir barcos de 300 toneladas que podrían pulverizar gotas de agua del mar en la atmósfera para crear estratocúmulos, o grandes bloques de nubes, en un intento no de crear nuevas nubes sino de potenciar la actividad de las que ya existen.
3. Reflectores espaciales
Algunas de las ideas más increíbles, propias de una película de ciencia ficción, se agrupan en esta categoría.
La idea es reducir la cantidad de energía que alcanza la Tierra al posicionar mecanismos que actúen como para soles o sombrillas que reflejen en el espacio la radiación solar.
Las técnicas que se barajan van desde un refractor hecho en la Luna de un millón de toneladas de cristal, una red superfina de aluminio o un enjambre de 1.000 billones de pequeños espejos lanzados al espacio en cantidades de un millón cada minuto en los próximos 30 años.
Los costos de esta opción son en muchos más casos más altos que otras alternativas, por la dificultad técnica que implica hacer una instalación solar.
4. Aceleración de la meteorización
Los científicos están experimentando con distintas técnicas para promover las reacciones naturales de CO2 del aire con rocas y minerales, de forma que ciertos materiales puedan almacenar o consumir mucho más CO2 que lo harían de otro modo.
El dióxido de carbono se elimina naturalmente de la atmósfera de forma natural por el proceso de mineralización o disolución del carbonato y las rocas ricas en silicatos, la forma más común de rocas en la Tierra, que reaccionan con el dióxido de carbono para formar carbonatos (consumiéndolo en el proceso).
Otras técnicas incluyen el uso de cultivos que absorban más CO2 y reflejen menos en la atmósfera o modificar la alcalinidad u otros químicos en los océanos.
5. Fertilización de los océanos
Una de las opciones que se ha considerado durante mucho tiempo es añadir más hierro a los océanos. Se sabe desde hace tiempo que el océano es uno de los mayores receptores del CO2 global, lo captura de la atmósfera y lo secuestra en sus profundidades.
El crecimiento de las algas marinas y de fitoplancton es el responsable directo de la captura del dióxido de carbono de la atmósfera. Pero el crecimiento de este tipo de plantas se ve limitado por la falta de componentes nutricionales en las aguas marinas.
Añadir algunos de estos componentes, como hierro o nitrato para estimular el crecimiento de estas plantas podría ser una forma de acelerar la captura de CO2 de la atmósfera.
Las plantas toman el dióxido de carbono cuando están en proceso de crecimiento y, una vez que mueren, se lo llevan consigo al fondo del océano.
Sin embargo el informe de la Royal Society afirma que ésta es una de las técnicas con menor potencial porque no se ha comprobado que realmente sea efectiva y porque podría tener efectos secundarios medioambientales indeseados.
6. Grandes reflectores terrestres
El objetivo de modificar el albedo (la relación entre la radiación que cualquier superficie refleja sobre la radiación que incide sobre la misma) terrestre es convertir al planeta entero en un lugar más brillante de forma que refleje la radiación solar de vuelta.
Por ejemplo, se trataría de eliminar los árboles en paisajes llenos de nieve para que el reflejo de este elemento natural devuelva y no absorba los rayos del sol.
Las técnicas para modificar los albedos se centran por tanto en determinadas áreas, urbanas, el desierto o zonas de cultivo y tienden a estar localizadas en el espacio. Como resultado, su efectividad dependería de la cantidad de sol que alcanza la superficie.
El informe de la Royal Society afirma que esta sería una de las técnicas menos efectiva, más cara y cuyos efectos para el entorno y el impacto en el tiempo de cada región podría ser muy serio.
7. Secuestro y captura de carbono
Arboles artificiales
"Arboles artificiales"
El secuestro y capturo de carbono es una de las tecnologías energéticas que podría cambiar el futuro. La idea consiste en secuestrar el dióxido de carbono generado en las plantas de combustión eléctrica, y transportarlo a los lechos marinos o a lugares donde se produzcan las condiciones geológicas necesarias para poder almacenarlo y enterrarlo durante millones de años.
La captura del dióxido de carbono se produciría mediante procesos químicos muy costosos y en los que se centra parte de la investigación para mejorar esta técnica en la actualidad. Su alto costo y lentitud en eliminar el CO2 de la atmósfera lo hace unas técnicas no demasiado prometedora, según la Royal Society.
También existe incertidumbre frente a las posibles consecuencias naturales de un escape o fuga.
8. Árboles artificiales
Los árboles y otras plantas naturales son los principales encargados de limpiar el CO2 de la atmósfera terrestre, al absorber el CO2 y lo almacenarlo en sus tejidos.
Los científicos han conseguido recrear ese proceso con el diseño de árboles sintéticos capaces de capturar mucho más CO2 que los naturales, convirtiéndolos en un arma contra el calentamiento global.
Los árboles artificiales son en esencia torres de alta tecnología con materiales especiales absorbentes que resulta hasta 1000 veces más rápido que el proceso natural.
9. Depuradores gigantes de CO2
Similar a la técnica utilizada en la captura y secuestro del carbono, la captura de dióxido de carbono procedente de procesos industriales para producir un aire limpio que puede utilizarse o desecharse constituye una de las técnicas más prometedoras porque ya han resultado probadas en algunos casos y tecnológicamente podrían ser desarrolladas.
En la actualidad ya existen sistemas comerciales que eliminan el CO2 del aire para utilizarlo en otros procesos industriales o sistemas que toman gases de combustión emitidos por mecanismos como recicladores de transbordadores espaciales, sumergibles o depósitos de baja presión.
Pero estos no han sido probados en gran escala y permanece la duda si se podría llevar a cabo de una forma en que el costo fuese viable.
10. Provocar la erupción de volcanes
Una de las ideas más arriesgadas que se barajan, aunque se desconoce si podría tener consecuencias indeseadas, sería la provocación artificial de erupciones volcánicas. Todo se basa en la experiencia de la erupción del volcán Krakatoa, una de las más violentas ocurridas jamás en la historia, que envió enormes nubes de cenizas a la estratosfera reduciendo drásticamente la cantidad de energía solar que alcanzó la Tierra.
Como consecuencia de esta erupción y de este efecto la Tierra bajo su temperatura en 0,5 grados centígrados durante un año o más y esto afecto a los patrones de temperatura del globo durante varios años después de que se produjese.
Quizá la posibilidad de provocar la erupción de un volcán ilustra mejor que mucho de las anteriores el riesgo real de la geoingeniería.
Es una posible solución al problema pero sin conocer bien sus consecuencias ¿de verdad se quiere jugar con fuego?







viernes, 19 de noviembre de 2010

Dormir con luz tenue, riesgo de depresión


Un estudio en roedores encontró que dormir con luz débil, como la que despide la televisión, aumenta el riesgo de depresión.
Dormir con luz tenue, riesgo de depresión
"Hombre durmiendo"
Un estudio con roedores encontró que dormir con luz tenue, similar a la que despide la televisión en la oscuridad, aumenta el riesgo de depresión.
La investigación descubrió que la exposición a este tipo de iluminación cuando el individuo está dormido crea cambios en el cerebro que parecen estar asociados a este trastorno.
Específicamente, los investigadores notaron cambios "significativos" en el hipocampo, una región del cerebro que se cree es responsable de la producción de una hormona vinculada a la depresión: la melatonina.
Según los científicos, que presentaron los detalles del estudio en la conferencia anual de la Sociedad de Neurociencia de Estados Unidos, que se celebra en San Diego, ésta es la primera vez que se descubre que la luz en la noche puede tener un impacto en los cambios cerebrales.
"Esperaríamos ver un impacto si hubiéramos sometido a estos hámsters a una luz muy brillante durante la noche", afirma el profesor Randy Nelson, director del estudio en la Universidad Estatal de Ohio, Estados Unidos.
"Pero los expusimos a un nivel muy bajo de luz, similar a lo que la mayoría de la gente experimenta cada noche", agrega.
Conducta depresiva
La investigación fue llevada a cabo con hámsters siberianos hembras que fueron expuestos a una luz tenue cada noche durante ocho semanas.
Los científicos extrajeron los ovarios de los animales para asegurarse de que las hormonas producidas por estos órganos no interferían con los resultados del estudio.
La mitad de los roedores fueron sometidos a un ciclo normal de luz-oscuridad con 16 horas de luz (de 150 lux) y ocho horas de total oscuridad.
El resto fue albergado en un ciclo de 16 horas de luz diurna (de 150 lux) y ocho horas de luz tenue (de cinco lux).
Al final de las ocho semanas los investigadores sometieron a los animales a pruebas para detectar conductas que mostraban depresión.
Éstas involucraban, por ejemplo, medir cuánta agua azucarada bebía el ratón.
Este tipo de pruebas son las que normalmente se llevan a cabo en las compañías farmacéuticas en los ensayos de fármacos antidepresivos con animales.
Y se sabe que los animales deprimidos no consumen tanta bebida como acostumbran normalmente, quizás porque no obtienen tanto placer con las actividades que a menudo suelen disfrutar.
Los resultados de las pruebas revelaron que los hámsters sometidos a luz tenue nocturna mostraron más síntomas de depresión que los que vivieron bajo un ciclo normal de luz y oscuridad.
Posteriormente los científicos analizaron el hipocampo en los cerebros de las hámsters.
Rol de la melatonina
Descubrieron que los sometidos a la luz tenue nocturna tenían una menor densidad de unas pequeñas estructuras, parecidas a vellosidades, en las neuronas las cuales son responsables de enviar señales entre una célula y otra.
Cerebro
"Cerebro"
"El hipocampo juega un papel fundamental en los trastornos depresivos", expresa la doctora Tracy Bedrosian, quien participó en el estudio.
"Así que descubrir cambios en esta estructura es significativo", agrega.
Se sabe que el hipocampo está vinculado a la producción de melatotina, la hormona encargada de procesar en el cerebro los cambios en los ciclos de dia y noche.
Y estudios previos han encontrado que individuos afectados por un episodio de depresión tienen concentraciones más altas de melatonina en la sangre durante el día y más bajas durante la noche.
Los científicos no saben con precisión cuál es el mecanismo que causa que la luz en la oscuridad provoque cambios en el hipocampo, pero creen que se debe a que la luz está suprimiendo la secreción de melatonina y alterando la respuesta del organismo a los ciclos de día y noche.
Los resultados del estudio confirman lo que reveló un estudio previo del profesor Nelson y su equipo, que encontró que la luz brillante durante la noche está vinculada a síntomas depresivos en ratones machos.
Sin embargo, los científicos subrayan que todavía deberán llevarse a cabo más investigaciones para ver si estos mismos resultados pueden aplicarse al ser humano.







jueves, 18 de noviembre de 2010

Descubren la estructura 3D del receptor del óvulo al comienzo de la fecundación


Investigadores de Suecia han aclarado el mecanismo de fusión del óvulo y el espermatozoide al comienzo de la fecundación y han descrito la estructura tridimensional de un receptor del óvulo. Los resultados, sobre los que se ha publicado un artículo en la revista Cell, podrían ampliar el conocimiento actual sobre las causas de la infertilidad y contribuir al desarrollo de nuevos tipos de anticonceptivos.

 La investigación recibió fondos del proyecto ZP DOMAIN STRUCTURE («Determinación de la estructura del dominio de la zona pelúcida mediante cristalografía por rayos X»), financiado con 40.000 euros a través de la acción Marie Curie «Recursos humanos y movilidad» perteneciente al Sexto Programa Marco (6PM) comunitario.

Durante siglos ha existido un verdadero interés en el encuentro de los gametos, es decir, el óvulo y el espermatozoide, de cuya unión resulta un nuevo organismo. Se sabe que durante este proceso el espermatozoide se une a proteínas de la cubierta extracelular del óvulo, denominada zona pelúcida (ZP) en mamíferos y membrana vitelina (MV) en no mamíferos. Hasta ahora los detalles moleculares de este acontecimiento biológico fundamental para la vida no estaban claros, pero gracias al estudio referido se han averiguado nuevos datos.

Dirigido por Luca Jovine del Instituto Karolinska (Suecia), y en colaboración con el profesor Tsukasa Matsuda de la Universidad de Nagoya (Japón) y el Dr. David Flot de la Instalación Europea de Radiación Sincrotrónica (ESRF, Francia), los investigadores descubrieron la estructura tridimensional de la molécula receptora que se une al espermatozoide, denominada ZP3. La información estructural precisa, basada en datos recopilados en el ESRF, permite que se empiece a estudiar a nivel molecular la forma en la que los óvulos interactúan con los espermatozoides durante la fecundación, según indica el equipo.

«Treinta años después del descubrimiento del ZP3, este trabajo aporta información estructural sobre una región de proteínas ovulares que el espermatozoide reconoce de forma directa al comienzo de la fertilización», aclaran los autores. «Mediante su combinación con estudios de unión in vitro y mutacionales, la estructura proporciona datos sobre varios aspectos de la biología de la molécula ZP3, desde la secreción y la polimerización hasta la interacción con el espermatozoide.»

El estudio indica las partes del receptor que son más propensas a contactar directamente con el espermatozoide y aporta nuevos datos sobre cómo el óvulo ensambla y secreta el receptor de espermatozoides. «Los resultados dan una idea completa de la parte femenina de la fertilización», indicó el Dr. Jovine. «Pero por supuesto esto sólo es la mitad del proceso. El siguiente paso será estudiar las moléculas correspondientes en el espermatozoide que le permiten la unión con el óvulo.»

Estos descubrimientos tienen implicaciones de gran calado en la medicina reproductiva humana, puesto que la infertilidad podría deberse a la presencia de mutaciones en el gen que codifica el receptor de espermatozoides, según los investigadores. En estudios anteriores se había descubierto que los anticuerpos que atacan las proteínas ZP pueden ser «herramientas útiles para inhibir la fecundación de animales domésticos y salvajes, incluidos los primates». Una de cada siete parejas en todo el mundo tiene problemas para concebir, por lo que cualquier tipo de progreso en este sentido será bienvenido.

Esta investigación también podría facilitar el diseño de anticonceptivos no hormonales especializados en la interacción entre el óvulo y el espermatozoide, indicó el equipo. Este tipo de fármacos podrían ser una alternativa adecuada a la píldora anticonceptiva tradicional desarrollada hace 60 años que en principio poseería muchos menos efectos secundarios.

Algunas mujeres que toman píldoras anticonceptivas se quejan de cambios de humor y náuseas y tienen más riesgo de desarrollar coágulos de sangre e hipertensión. Los investigadores indicaron que «en los últimos cincuenta años no se ha desarrollado ningún método anticonceptivo completamente nuevo capaz de dar una solución al crecimiento continuo de la población mundial».